Historia

medicina-uchile Nuestro grupo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile tiene una larga experiencia en organizar cursos teórico-prácticos en biología molecular.  Inicialmente estos curso se centraron en alumnos de doctorado y post doctorado (1968-1996). En los últimos 15 años nos centramos en cursos de biología molecular para profesores de biología de la secundaria. La RELAB que nació en 1975, siguió esa misma ruta entrando en el siglo XXI a la organización de cursos para profesores secundarios que se hicieron en Chile, en Argentina y en Costa Rica. En el año 2011, el Consejo Directivo Regional RELAB reunido en Santiago en Agosto, decidió dar un giro a estos cursos teórico-prácticos para resolver un serio problema que limitaba su utilidad.  Ese serio problema era que los profesores que tomaban esos cursos no podían compartir la importante experiencia de los experimentos con sus alumnos. Para resolver este problema se nos ocurrió la idea de los laboratorios portátiles que pudieran ser enviados a los establecimientos educacionales para que los estudiantes pudieran hacer también parte importante de los experimentos.  Los profesores que podrían solicitar la visita de esos equipos científicos serían solo aquellos que ya habían aprobado el curso teórico-práctico en la Universidad.  Para poder financiar una experiencia piloto, postulamos a un proyecto de la Wellcome Trust del Reino Unido que nos aprobó un proyecto por USD$ 48.000 dólares.  Con esos fondos RELAB decidió organizar un curso piloto en Enero del 2012 en Santiago y cursos similares en la Universidad Nacional Autonóma de México (UNAM), la Universidad de Costa Rica en San José y en la Universidad de Chile aquí en Santiago. Lo primero que decidimos era diseñar un curso que se focalizará en aspectos fundamentales de la biología molecular y la genómica. De esa discusión salieron los 4 conceptos que presentamos anteriormente. Luego diseñamos clases y experimentos que sirvieron para profundizar en estos conceptos.  Ese fue el curso piloto que realizamos en Enero de este año en presencia de los observadores de México y Costa Rica.  El curso fue muy exitoso según los profesores que lo tomaron y nos dio la idea de recortar algunos contenidos y algunos experimentos. Después de esto el mismo curso se repitió en Costa Rica en la primera semana de Julio y nuevamente en México en la última semana de ese mismo mes. Las organizadoras de esos cursos, la Dra. Ana Victoria Lizano en Costa Rica, y la Dra. Claudia Segal en México, nos han informado que esos cursos a lo que fueron becados profesores de otros países latinoamericanos fueron muy exitosos y que hay mucho entusiasmo por continuar con los cursos. Nuestra idea de estos cursos fue presentada en la reunión anual de la American Association for the Advancement of Science (AAAS).  En conversaciones posteriores a esa presentación los Profesores Tim y Karen Spuck nos informaron que en Estados Unidos hay programas muy parecidos. En el Estado de Pennsylvania existe un Programa llamado Ciencia-en-Movimiento (www.science-in-motion.org)  que tiene como participantes un grupo de 12 universidades que han recibido del Estado equipo científico sofisticado que las universidades envían a los establecimientos de educación secundaria acompañados de un docente que colabora en el montaje de los experimentos.  Este programa tiene equipo para los laboratorios portátiles en todas las aéreas de las ciencias experimentales (física, química, biología, astronomía). La National Science Foundation que es como el CONICYT de Chile tiene un programa de becas de postgrado en ciencias (www.gk-12-org) que ha otorgado becas a más de 11000 estudiantes de Magister y Doctorado con la condición que estos becarios le dediquen un tiempo significativo de su tiempo para colaborar en la docencia pre-universitaria de las ciencias y la ingeniería. Por medio de la Embajada de Estados Unidos conseguimos el viaje de los esposos Spuck a Chile en Julio de este año lo que les permitió informar a autoridades del MINEDUC y de CONICYT y a los directivos de postgrado de las Universidades en Santiago, La Serena, Valparaíso y Concepción sobre estos proyectos.  Las autoridades chilenas quedaron muy bien impresionadas con estos dos programas y se comprometieron a estudiar seriamente la posibilidad de apoyar un proyecto de laboratorios portátiles que ayuden a mejorar la educación en ciencias.

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